Redacción Central,-La Iglesia Católica cuenta con una serie de prácticas y tradiciones que marcan cada tiempo litúrgico. A través de ellas, la vida espiritual de los fieles se enriquece en la medida en que el amor de Dios se hace presente en el día a día. Para el tiempo penitencial de la Cuaresma, estas prácticas son el ayuno y la abstinencia, medios muy útiles en el camino de preparación para la Pascua.












