"Hagamos nuestro el deseo de la Paz", augurio de
Francisco al Mundo
Puntualmente al mediodía del miércoles 25 de diciembre el
Obispo de Roma se asomó al balcón central de la Basílica de San Pedro (conocido
como balcón de las bendiciones) para saludar e impartir su bendición a todo el
mundo. “Hoy ha nacido el Salvador, Cristo el Señor”, proclamó Francisco.
"No pasemos de largo ante el Niño de Belén. Dejemos que nuestro corazón se
conmueva, se enardezca con la ternura de Dios; necesitamos sus caricias. El
amor de Dios es grande; a Él la gloria por los siglos". Recordándonos los
actuales conflictos en diversas partes del planeta, el Papa insistió en que
Dios es nuestra paz: "pidámosle que nos ayude a construirla cada día, en
nuestra vida, en nuestras familias, en nuestras ciudades y naciones, en el
mundo entero. Dejémonos conmover por la bondad de Dios". Deseando a todos
una feliz Navidad, el Santo Padre pidió que Jesús, que vino a este mundo por
nosotros, consuele a los que pasan por la prueba de la enfermedad y el
sufrimiento y sostenga a los que se dedican al servicio de los hermanos más
necesitados.
Texto completo del Mensaje Urbi et Orbi del Papa Francisco
«Gloria a Dios en el cielo,y en la tierra paz a los hombres
que Dios ama » (Lc 2,14).