Acogido por el calor del pueblo de Roma, el Papa Francisco,
en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, esta tarde, siguiendo la
peregrinación de sus predecesores, se trasladó a la plaza de España para el
tradicional homenaje a la Inmaculada. Una camino en coche acompañado por los
saludos y la euforia de miles de romanos. El Santo Padre, durante el trayecto,
como en las Audiencias generales, besó a algunos niños. También saludó a los
enfermos que lo esperaban en la plaza España. El acto de devoción a la
Inmaculada empezó con una ofrenda floral por parte del Papa a la que siguió la
oración del Pontífice a María y las letanías de la Virgen.
Ésta ha sido la oración del Santo Padre a la "Tota
pulchra":
Virgen Santa e Inmaculada,a Ti, que eres el honor de nuestro
pueblo