26/11/13

Debemos desenmascarar los ídolos que nos impiden amar a Dios


Cada uno de nosotros vive de pequeñas o grandes idolatrías, pero el camino que lleva a Dios pasa por el amor exclusivo a Él, tal como nos lo ha enseñado Jesús. Lo afirmó el Papa Francisco en la homilía de la Misa celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta el pasado 6 de junio.
Cuando el escriba se acerca a Jesús para preguntarle cuál es, según su opinión, el primero de todos los mandamientos, es probable que su intención no fuera tan inocente, dijo el Papa Francisco al comenzar su homilía evaluando el comportamiento de ese hombre que, en el relato evangélico de la liturgia del día, se dirige a Cristo dando la impresión de “ponerlo a prueba”, e incluso de “hacerlo caer en la trampa”. Y cuando – según la cita bíblica de Jesús: “Escucha, Israel. El Señor es nuestro Dios, es el único Señor” – el escriba replica aprobando, el Papa llamó la atención sobre el comentario de Cristo, a saber: “No estás lejos del Reino de Dios”.

En sustancia, explicó el Papa Francisco, con ese “no estás lejos”, Jesús quiso decir al escriba: “Tú conoces bien la teoría”, pero “aún te falta una distancia del Reino de Dios”, es decir, debes caminar para transformar en “realidad este mandamiento”, puesto que “la confesión de Dios” se hace en el “camino de la vida”: