2 de Noviembre
Esta fiesta responde a una larga tradición de fe en la
Iglesia: orar por aquellos fieles que han acabado su vida terrena y que se
encuentran aún en estado de purificación en el Purgatorio.
El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que los que
mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, pasan
después de su muerte por un proceso de purificación, para obtener la completa
hermosura de su alma.
La Iglesia llama "Purgatorio" a esa purificación;
y para hablar de que será como un fuego purificador, se basa en aquella frase
de San Pablo que dice: "La obra de cada uno quedará al descubierto, el día
en que pasen por fuego. Las obras que cada cual ha hecho se probarán en el
fuego". (1Cor. 3, 14).
